Los impagos pueden ser una gran preocupación para cualquier asesoría, especialmente en tiempos de crisis económica. Sin embargo, existen varias medidas que las asesoría de asesoramiento pueden tomar para prevenir y minimizar el riesgo de impagos.
Un impago es el incumplimiento en el compromiso de pago de un determinado valor monetario en la fecha acordada de liquidación. Las razones que motivan el impago por parte de una persona o empresa son muy variadas, van desde quiebras hasta situaciones personales.
¿Qué es un impago en una asesoría y qué tipos hay?
Existen diferentes tipos de impagos. El impago de préstamos personales tiene consecuencias tales como intereses de demora, que se sumarán a la cantidad a devolver desde el primer día de retraso.
El impago judicial es el que puede producirse tras un proceso en el que se solicita el cumplimiento de una deuda monetaria. En este caso, es necesario que dicha deuda sea líquida, determinada, vencida y exigible. Existen diferentes formas de solicitar el pago de una deuda, tales como mediante un proceso judicial.
En resumen, un impago es el incumplimiento en el compromiso de pago de un valor monetario en una fecha acordada. Existen diferentes tipos de impagos, tales como impagos de préstamos personales y impagos judiciales.
¿Qué medidas se pueden acometer desde una asesoría para prevenir los impagos?
Una de las medidas más importantes para prevenir los impagos es controlar varios factores. Esto incluye conocer a quién se están ofreciendo los productos o servicios, tener toda la información antes de cerrar cualquier acuerdo o negocio y conocer la reputación del cliente. Conocer si el cliente ha tenido problemas de impagos con otras empresas o si, por el contrario, es un cliente cumplidor, puede ayudar a minimizar el riesgo de impagos.
En este artículo, se sugiere establecer una política de crédito para minimizar y evitar los impagos. La empresa debe conocer perfectamente cuál es el límite de riesgo de impago que puede asumir y no excederlo nunca. Además, debe establecer cuál es el límite de crédito que se concede a cada cliente. También es importante establecer un protocolo de gestión de cobros para asegurarse de que se sigan las mejores prácticas y se cumplan los plazos de pago.
Otra medida para prevenir impagos es realizar un seguimiento regular de las facturas pendientes de pago. Esto puede ayudar a identificar cualquier problema potencial de impago a tiempo y tomar medidas para resolverlo antes de que se convierta en un problema mayor. Puede ser útil establecer un sistema de alertas automáticas para recordar a los clientes sus obligaciones de pago y para recordarle a la empresa que realice seguimientos.
La implementación de un sistema de gestión de facturas también puede ayudar a prevenir impagos. Un sistema de gestión de facturas automatiza el proceso de facturación, lo que permite a las empresas generar y enviar facturas de manera rápida y eficiente. Además, algunos sistemas de gestión de facturas permiten a las empresas establecer recordatorios automáticos para los plazos de pago, lo que ayuda a asegurar que los clientes cumplan con sus obligaciones de pago.
Contar con un programa de facturación para asesorías que sea capaz de gestionar adecuadamente estos factores resulta de vital importancia para poder llevarlo a cabo de manera adecuada
¿Cómo reclamar un impago desde una asesoría según la legislación española?
Según la legislación española, existen varias formas de reclamar un impago desde una asesoría. Una de ellas es mediante un procedimiento monitorio. Para iniciar un procedimiento monitorio, se requiere abonar una cantidad fija de 100 euros para personas físicas o jurídicas que interpongan la petición del juicio monitorio, además de una cantidad variable que dependerá de la cuantía que se reclame en el proceso. El organismo judicial tramitará y notificará la reclamación al deudor, estableciendo un plazo de 20 días para que el deudor abone la cuantía reclamada o se oponga a la petición.
Sin embargo, antes de iniciar el procedimiento monitorio, se deben cumplir una serie de requisitos. Debe ser una deuda dineraria, líquida, determinada, vencida y exigible.
Otra forma de reclamar un impago es mediante una comunicación extrajudicial. Según el artículo, es recomendable comunicarse directamente con el deudor para informarle sobre el incumplimiento de sus responsabilidades, solicitar la cancelación de sus deudas y establecer un plazo máximo de pago, lo que permite ahorrar tiempo y dinero. Esta es una forma de reclamar el impago sin necesidad de recurrir a un proceso judicial.
